Qué es la falta de responsabilidad afectiva y cómo daña tus relaciones

Saber las implicaciones que conlleva la responsabilidad afectiva, puede ayudarte a repensar tus vínculos y a no dañar tus relaciones.

La falta de responsabilidad afectiva es la ausencia de transparencia de las intenciones, así como de las expectativas que una persona tiene respecto de las relaciones que tiene, construye y sostiene con otras.

Algo que suena tan simple, tiene grandes repercusiones en el trato que se tiene con los demás, especialmente cuando no se da el tiempo de pensar qué  se busca de verdad, de qué manera se quiere relacionar y cómo ello va a incidir en la vida de la otra persona.

Lo anterior, es un ejercicio mutuo en el que, sin importar el tipo de relación de la que se trate, las experiencias personales pueden enriquecerse a través de la responsabilidad de asumirse como sujetos activos y no como objetos del poder que se le da a los otros. En resumen: no aceptar el papel de víctima. 

A pesar de ello, eso no exime al otro de aceptar también su responsabilidad dentro de cualquier tipo de lazo que esté estableciendo con otra persona, acto que requiere de empatía para evitar la violencia y el abuso a través de una simple conversación en la que los implicados hablen claramente de las reglas en las que quieren relacionarse.

Constanza Lastra, psicóloga y miembro de La Rebelión del Cuerpo, señala que por lo regular esperamos a que, por arte de magia, las personas nos quieran justo a la medida en la que esperamos ser queridos y que, justamente esa es una gran área de oportunidad para practicar la responsabilidad afectiva.

Querer y querernos mejor

En ocasiones las relaciones pueden convertirse en una experiencia poco satisfactoria, sin embargo, existe una forma en la que más allá de ser esclavas “de la mala suerte”, las personas pueden beneficiarse de su crecimiento personal y de su autodesarrollo.

Kathy Slaughter, psicoterapista y especialista en sexualidad humana y relaciones, abarca todo tipo de géneros, orientaciones sexuales y estilos de relación diversos, incluido el poliamor. Con base en esa experiencia, Slaughter propone la idea de que las personas pueden beneficiarse de las prácticas de quienes tienen relaciones abiertas, además de aprender a mejorar la comunicación y de mantenerse un tiempo alejadx de su pareja con el fin de buscar un impacto positivo en su vida en conjunto.

En la plática “Lecciones de amor de relaciones abiertas”, Kathy expone vía Ted Talks cómo la realidad de las relaciones se basa en un amor romántico (que necesita deconstruirse), en el que las personas están a la espera de que alguien más las complemente, lxs levante, lxs proteja de la soledad y lxs cuide hasta la muerte.

La deconstrucción del amor romántico

También Slaughter ilustra cómo la industria del entretenimiento refuerza la idea del amor romántico a través del cine, formando la idea de un acompañante perfecto de vida, al grado en que cuando sus relaciones no funcionan, comienzan a preguntarse qué está mal con ellxs o qué hicieron mal e incluso por qué no pueden encontrar a la persona indicada, cuando la cosa va más allá de los defectos individuales y tiene que ver más con la idea colectiva de cómo deber ser el amor y el romance.

En la práctica como psicoterapista con miembros de la comunidad LGBT y otros grupos que viven fuera de lo convencional, Slaughter confiesa haber aprendido de la no monogamia consensual como el poliamor, los swingers y las relaciones abiertas. Con consensual, se refiere a que es un tema del que, dentro de la relación, todxs han hablado y están de acuerdo y saben quién sale con quién, lo cual lo diferencia del engaño al no existir ningún elemento de traición, además de no ser monógamo, que significa que no hay expectativa de exclusividad sexual ni emocional.

Las lecciones que dejan las experiencias de las relaciones abiertas, primeramente retratan la manera diferente en la que construyen al amor y al romance; la esperanza de contar con las probabilidades de tener una vida amorosa dando una relación edificante con la que todo mundo sueña.

Un golpe de metanfetaminas

La especialista explica también el concepto de “NRE”, New Relationship Energy (Energía de una nueva relación), basada en estudios de neurociencia que demuestran que cuando conocemos a alguien por primera vez y comenzamos a enamorarnos, el cerebro produce este poderoso coctel neuroquímico que nos hace sentir muy bien, sensación que dura de 6 meses a dos años.

Slaughter comenta también que para las relaciones abiertas la energía es realmente importante, pues tratan de mantener una relación existente, a la par de una nueva que les da energéticamente un equivalente a un golpe de metanfetaminas.

Para quienes no llevan relaciones abiertas, lo anterior significa que cuando empiezan a salir con alguien, saben que se van a sentir fabulosos en un inicio, por lo que es importante no hacer promesas de largo plazo en un inicio mientras se está bajo esa influencia y no se puede tomar una elección informada.

El valor de las opciones informadas

Caer en la escaladora de relaciones en la que de la primera cita se pasa a la plática, luego al sexo, una propuesta de matrimonio, el matrimonio como tal, comprar casa y tener hijos, es un gran problema cuando no todos buscan subir esa escalera e, incluso para quienes sí lo deseen, quizá no estén de acuerdo con cada una de las etapas o ni siquiera sepan qué tipo de conducta se espera.

Establecer pláticas y acuerdos es importante, de otra forma, se pueden pasar por alto y afectar la relación, al grado en que cuando se llega a una relación hay que detenerse y ser muy claros con las necesidades, deseos y expectativas que se tienen, compartirlas y saber si ambos están en la misma página, en lugar de escribiendo a ciegas una relación que los lleve a la escaladora de relaciones.

También es relevante que cada persona cuente con intereses ajenos a la relación, pues la energía erótica en una relación proviene de la distancia, así como de las diferencias entre ellos. La energía nace en esa brecha entre las parejas o compañeros, al grado en el que desean cerrarla y ser íntimos, por lo que las parejas que se la viven pegadas, pierden carga erótica: el tiempo y la distancia son buenos para cada integrante y para la relación.

Tener amigos, hobbies e intereses no es una amenaza; hay que ser conscientes del impacto de la nueva energía de la relación, a fin de ser precisos en su propio entendimiento de lo que quieren del amor y de las relaciones, a fin de comunicarlo de manera directa.

Construyendo relaciones responsables

La idea del amor romántico ha sido cuestionada incluso en talleres como los que ha impartido la psicóloga Carolina Aspillaga, en los que las mujeres se cuestionan cada vez más la forma en la que se vinculan sexoafectivamente con un otro. 

Básicamente para contar con vínculos socioafectivos responsables, la honestidad, la transparencia y la empatía son de las mejores estrategias, incluso cuando esos ejercicios nos llevan a tener pláticas que puedan resultar incómodas, pues al final valen el tiempo y cada uno de los esfuerzos.

Gabriela Estrada Espínola es licenciada en Comunicación por la Universidad Simón Bolívar y Maestra en Periodismo sobre Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE. Ha colaborado en diversos medios y agencias de publicidad. Twitter: @GabaMaiden

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