Categorías
Sociedad y Bienestar

Reporte Mundial de la Felicidad 2025: ¿México realmente vive bien?

Cuando hablamos de bienestar, muchas veces pensamos en tener un buen trabajo, un ingreso estable o acceso a servicios básicos. Pero, ¿eso es suficiente para decir que vivimos bien? ¿Qué otros factores influyen en cómo nos sentimos en el día a día?

Gran parte de las respuestas las podemos encontrar en el «Reporte Mundial de la Felicidad”, que es un informe anual, publicado por el Centro de Investigación sobre Bienestar de la Universidad de Oxford en colaboración con Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que clasifica a los países según las evaluaciones de vida autoevaluadas por los encuestados.

Para el análisis de los resultados en América Latina, el EQUIDE de la Universidad Iberoamericana invitó a expertos en el tema calidad de vida y qué podemos hacer para mejorarla, entre los que se encuentran: el Dr. Mariano Rojas (TecNM, México); la Dra. Graciela Teruel Belismelis, Directora de la División de Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana; la Dra. Lina Martínez (ICESI, Colombia), el Dr. Gerardo Leyva (EQUIDE, Ibero) y el Dr. Roberto Castellanos (UNAM, México), además de los comentaristas Pablo Villatoro (CEPAL) y Sofía Ramírez (México, ¿Cómo Vamos?).

En este espacio, la Dra. Graciela Teruel Belismelis, el Dr. Mariano Rojas y el Dr. Gerardo Leyva Parra compartieron ideas clave sobre el bienestar, no sólo hablando de números y estadísticas, sino de lo que realmente hace la diferencia en nuestra felicidad: la salud emocional, la seguridad, la educación y el sentido de comunidad.

Recorrido por el mundo del Bienestar Subjetivo 

Lo que terminó por medir el avance del progreso fue el Producto Interno Bruto (PIB), extendido alrededor del mundo a partir de la segunda mitad del siglo XX. Simon Kuznets, economista y estadístico estadounidense de origen ruso, aunque fue su creador, reconoció en su momento que el PIB no determina el bienestar de una región, pues tiene un alcance limitado en las transacciones de mercado. 

El bienestar va mucho más allá de lo que se puede comprar

El PIB, visto desde la perspectiva de Robert Kennedy en su discurso de la Universidad de Kansas (1969), cuenta todo, excepto aquello que hace que la vida valga la pena, pues incluye la promoción de productos que van de los cigarros a la producción de armas y la tala de bosques, pero no toma en cuenta nuestra voluntad, ni nuestras agallas, ni nuestra sabiduría por nuestro país. Mucho menos la salud, ni la alegría, ni nuestro disfrute.

La otra alternativa para trascender al PIB, es el reporte de la Comisión Stiglitz-Sen-Fitoussi, presentado en 2009. Plantea una visión amplia de progreso y bienestar que considera tres vertientes: el progreso económico, la sostenibilidad de las actividades humanas y  la calidad de vida, en la que el reporte reconoce a las libertades y capacidades y a la perspectiva psicológica (enfocada en el bienestar subjetivo). 

Medir la calidad de vida a través de las experiencias 

La Dra. Graciela Teruel Belismelis, Directora de la División de Estudios Sociales de la Universidad Iberoamericana, considera que “hay que ir más allá de los promedios, además de reconocer las desigualdades existentes en el ámbito subjetivo. El reporte mundial sobre la felicidad, nos acerca a ese conocimiento y nos invita a lograr conexiones efectivas con otras personas, a construir una mejor calidad de vida”.

¿Cómo medir algo tan subjetivo como la felicidad? 

El Dr. Mariano Rojas, profesor investigador del Tecnológico Nacional de México señala que es importante saber cómo vive una persona en cuanto a satisfacción, estados afectivos, el trabajo, la familia, el tiempo libre y, que para ello, existen los once lineamientos para medir el bienestar subjetivo de la OECD, en los que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha sido uno de los pioneros en adoptar desde el año de 2012.

¿Qué está pasando con la felicidad?

El Reporte Mundial de la Felicidad aprovecha la Encuesta Gallup -aplicada en más de 100 países- calcula promedios, desviaciones estándar y criterios de desigualdad, logrando un ranqueo de países sobre el nivel de satisfacción de vida de las personas, además de comparativos en sus escalas de felicidad. 

La Encuesta Gallup condiciona los valores que miden al Reporte de Felicidad y Gallup no mide variables que se consideran factores de relevancia como: la expectativa de vida, la generosidad, la corrupción, el ingreso, la libertad o el apoyo social. Cada año el Reporte profundiza sobre algún tema, este 2025 es “Caring and Sharing” o “Compartir la vida con otros”.

Cuando se habla de manifestaciones de afecto a los demás, se habla de la importancia de los otros y otredad, del aprecio a los otros, en medio de un contexto con gran población mundial, en contraste con la indiferencia, la desconexión, relaciones superficiales, utilitarias y el constante aumento de la soledad.

Relaciones más despersonalizadas, mercantiles

En el fondo, es un problema del tipo de relaciones humanas que se promueve en las sociedades modernas, en las que el mercado las despersonaliza haciéndolas  instrumentales y poco gratificantes. Las necesidades que contribuyen más a la satisfacción humana son el amor y la pertenencia.

Sentirse parte de un grupo, sentirse apreciado e incluido, no sólo tiene que ver con ser aceptado en la sociedad, sino también tiene que ver con contar con vivienda, seguridad social y con salud. La importancia del vínculo con otros en la infancia, en el trabajo, en la colonia son muy importantes, pero difícilmente podemos entender lo que sucede en sociedades que no conocemos y por esa misma razón no podemos pedirle a economistas anglosajones o de origen europeo que entiendan lo que está pasando en América Latina

En este caso, la felicidad es algo serio, forma parte de las decisiones vitales de la gente, como la decisión de migrar, cambiar de trabajo, manifestarse de consumir drogas. Incluso la decisión de votar por partidos nuevos o el discurso de odio tienen que ver con la infelicidad.

La felicidad es muy importante, conocerla nos ayuda a explicar por qué Costa Rica ocupa la sexta posición a nivel mundial o los motivos por los que México este año ocupa el décimo lugar en el Ranking. Incluso podemos describir las razones de por qué Estados Unidos, a pesar de su opulencia material está por debajo de México y de Costa Rica o, movernos a un espacio de políticas públicas y estrategias de desarrollo para la felicidad, al contar con argumentos para identificar claves de desarrollo.

El mapa de la felicidad

El bienestar se puede medir por medio de las emociones, el sentido de propósito de la vida, el sentido de pertenencia, el enfoque cognitivo y las herramientas pertinentes para evaluarlos, como lo puede ser la Escala de Cantril, que mide el bienestar general y la calidad de vida que tienen las personas.

El  Dr. Gerardo Leyva Parra, del EQUIDE, Universidad Iberoamericana, comparte que “el INEGI usa la satisfacción con la vida, derivada de las recomendaciones de la OCDE basadas en once temas de bienestar por evaluar: vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción, seguridad y balance vida-trabajo”.  

También que el Ranking Mundial de la Felicidad en cada reporte, despliega el promedio de los tres años anteriores, es decir, que con el reporte 2025 lo que tenemos es el promedio  de los promedios de cada país para 2024, 2023 y 2022, es el promedio de los tres años anteriores al reporte.

En la imagen compartida por el Dr. Leyva se ve una gráfica a vuelo de pájaro de cómo se ven las cosas en el mundo, vistas de mayor a menor en el Reporte. Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suecia, Países Bajos, Costa Rica, Noruega, Israel, Luxemburgo y México, en contraste con los países ubicados en la parte baja de la distribución: Afganistán -hasta abajo-, luego Sierra Leona, Líbano, Malawi, Zimbabwe, Botsuana,  República Democrática del Congo, etc.

Lo que vemos en estos extremos, vistos desde el extremo superior de los países nórdicos, dominantes del ranking a lo largo de la historia de su medición, encontramos países con instituciones sólidas, redes de protección social bien establecidas, estado de bienestar, democracia, tolerancia, seguridad, altos ingresos, paz. En suma, un conjunto de condiciones favorables para que se den condiciones de felicidad.

Gráfica por: Dr. Gerardo Leyva sobre World Happiness Report 2025.
Gráfica por: Dr. Gerardo Leyva sobre World Happiness Report 2025.

Hacia abajo se ven países pobres, desiguales, violentos, inseguros, insalubres, con institucionalidad débil, mayormente no democráticos. En verde, aparecen en la gráfica los países latinoamericanos

Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Distopía", 2025.
Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Distopía", 2025.

Ninguna de las grandes potencias industriales de los integrantes del G7Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos-, se encuentra dentro de los primeros quince lugares. Lo mismo ocurre con los “Tigres Asiáticos” –Hong Kong, Corea, Taiwán y Singapur-y con los países integrantes de los BRICSBrasil, Rusia, India, China, Sudáfrica-.

Encontramos países de ingreso medio, que como en el caso de países latinoamericanos que están bastante más arriba de lo que están países con mayores niveles de ingreso, que a pesar de su riqueza y de su poder militar, no alcanzan a tener un posición correspondiente con ese ranking material respecto de la satisfacción con la vida de sus habitantes.

De los 147 países, hay dos que son un conjunto en sí mismos, sus intervalos de confianza en la estimación, están separados -no se traslapan con los de ningún otro país-. El caso de Finlandia es superior a cualquier otro y el caso de Afganistán, éste último con un nivel tan bajo, es inferior a la estimación para las variables que alimentan al modelo en todo el mundo y que supondría una distopía.

México, entre más pobre, ¿más contento?

Respecto de los datos de México, Gerardo Leyva Parra subraya que, estadísticamente no es diferente de los otros nueve países, por lo que su posición es indistinta y no hay por qué emocionarse de que estamos en el número diez. Por ejemplo, en el caso de Venezuela que es el país latino que califica más bajo -en el lugar 82- y que se parece a 18 países en la distribución estadística, las fronteras son difusas, no interesa mi posición, si no la zona

La zona latinoamericana tiene un plus sobre la calidad de las relaciones familiares e interpersonales, aunque las condiciones materiales importan e influyen positivamente en la felicidad, pero no son determinantes. Hay países con altos ingresos que están por debajo de la línea y países con bajos ingresos que están por encima de la línea del PIB per cápita. La eficiencia para la generación de felicidad es mayor en América Latina, que en algunos países como Estados Unidos.  

Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Felicidad vs. PIB per cápita (LN)", 2025.
Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Felicidad vs. PIB per cápita (LN)", 2025.

En la siguiente gráfica encontramos en la parte superior, países de Europa del Este que, cuando inició el reporte presentaban resultados muy por debajo de lo que se esperaría del PIB per cápita. La sacudida que significó la separación del control soviético los dejó bastante aturdidos y, el tiempo que ha transcurrido desde entonces, hasta ahora, ha significado una convergencia de esos países con el resto de los países europeos, que ha implicado que han crecido más rápido en  términos de felicidad que el resto de los países.

Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Ganadores y Perdedores", 2025.
Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Ganadores y Perdedores", 2025.

En la parte baja se encuentra Afganistán, secuestrado en un ambiente terrible de guerra tras guerra, la última de larga duración para después dejar a los talibanes en control del país con las armas de Estados Unidos. Después se encuentra Líbano en combinación de factores para favorecer que la calidad de vida se deteriore y así el resto de los países en el grupo.

En el grupo latino, el mayor perdedor es Venezuela, aunque el conjunto de resultados de este sector es interesante, como el caso de México con todo y su décimo lugar, pues ahora está peor de lo que estaba en niveles en 2012 y 2015.

La siguiente gráfica ilustra a México en color verde, en la que se ve cómo calificaba arriba de siete a inicios de la medición y ahora está por debajo de ese nivel. Aunque el décimo lugar lo logramos porque otros países bajaron.

Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, México, Chile y Venezuela", 2025.
Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, México, Chile y Venezuela", 2025.

El ranking no debe impresionarnos tanto, porque es el resultado de cómo le fue al país, en combinación de cómo le fue a los demás. Muchos países industriales que originalmente se encontraban en posiciones muy altas, han venido deteriorando su nivel y, por lo tanto, su posición, abriendo espacios para que países como en nuestro, suban.

Celebrar la décima posición de México, al momento de comparar en el largo plazo, no estamos mucho mejor de lo que estábamos antes. De hecho estamos un poco peor.

Satisfacción de vida en México

Aquí vemos dos criterios de medición para el país, que son el que reporta Gallup para el reporte Mundial de la Felicidad (en color morado) y el otro, que reporta el INEGI para satisfacción con la vida (en color azul). Son dos medidas cognitivas de bienestar subjetivo, pero en la del INEGI si se aplican dos preguntas a la misma persona, responderá más alto en cuanto a satisfacción con la vida, que en la Escalera de Cantril. Lo que extraña es que las tendencias sean diferentes, aunque la medida del INEGI tiene una muestra mucho más grande que la de Gallup , aproximadamente de 2,200 hogares por trimestre, cuando Gallup sólo tiene mil al año.

Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Satisfacción con la vida en México", 2025.
Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Satisfacción con la vida en México", 2025.

El movimiento del bienestar de la satisfacción con la vida es bastante plano, no se registran variaciones muy marcadas en el caso de Gallup, que nos invita a pensar que su información es maravillosa con la visión que ofrece sobre el panorama mundial, pero que nivel de un país, la muestra puede ser insuficiente para captar los movimientos entre los años.

Felicidad y Honestidad

Una manera de medir los porcentajes de felicidad y de honestidad es haciendo un comparativo de rankings entre felicidad y devolución de cartera a un extraño, preguntando a los encuestados si creen que si perdieran su cartera y alguien más la encontrara, ¿se la devolvería? En este apartado, México califica fatal, así como el resto de los países latinos. Lo interesante no radica en preguntar si devolverían la cartera, pues todos responderían que sí, pero la percepción que tenemos de nuestra comunidad, nos refleja a nosotros mismos.

En efecto, tenemos un índice de felicidad alto en México, pero hay una característica que está detrás: los demás no nos importan mucho si no están dentro de nuestro círculo inmediato de afectos. 

Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Felicidad y honestidad", 2025.
Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Felicidad y honestidad", 2025.

Si lo que le pasa a la persona entrevistada recae sobre el círculo de una persona cercana a ella, en Latinoamérica correría con “la suerte” de que no pase desapercibido y le importe. De otra manera, lo que pase fuera de ese círculo, no cuenta, reflejando tribalidad y familiaridad, pero de poca ciudadanía.

Esa tribalidad hace que reportemos niveles más altos de felicidad de los que se podrían reportar en México, sumado a que las encuestas del INEGI van más allá de lo que nos dice  Gallup. Sabemos que las personas con mayor ingreso responden más alto, a diferencia de quienes se encuentran dentro de la pobreza multidimensional, negativamente asociada con la felicidad -lo de “pobres, pero contentos”, no es tan cierto-. Si eres más pobre, eres menos feliz.

Los temas de salud mental, también se encuentran claramente correlacionados negativamente con la felicidad; los temas de violencia tienen un signo negativo, al igual que la violencia doméstica, mientras la calidad de las relaciones de pareja son relacionadas positivamente con la felicidad, en contraste con las conductas autodestructivas, no tener en quién confiar y la discriminación que también deterioran la felicidad.

Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Sobre México sabemos, además...", 2025.
Gráfico por: Dr. Gerardo Leyva, "World Happiness Report, Sobre México sabemos, además...", 2025.

Este reporte nos deja claro que la felicidad no es sólo un estado de ánimo individual, sino un reflejo de la sociedad en la que vivimos. No basta con que cada persona intente ser más feliz si las condiciones colectivas no acompañan. La confianza en los demás, la seguridad, la estabilidad económica y emocional, e incluso la percepción que tenemos de nuestra comunidad, juegan un papel clave.

Más allá de celebrar un décimo lugar en el ranking, es importante cuestionarnos qué tipo de felicidad estamos construyendo. ¿Es una felicidad sostenida en redes cercanas, pero desvinculada de un sentido más amplio de comunidad? ¿Estamos normalizando desigualdades y violencias que afectan el bienestar de muchas personas?

Quizá la verdadera pregunta no es si estamos entre los países más felices del mundo, sino qué tipo de país queremos ser para que esa felicidad sea real, sostenible y compartida.

FUENTE:

Seminario Internacional: Análisis del Reporte Mundial de la Felicidad 2025 desde la perspectiva Latinoamericana. EQUIDE, Ibero, Marzo 2025.

Categorías
Uncategorized

Lo que nunca te contaron de la ley de Salud Mental en México

La iniciativa de ley de salud mental en México es conocida como Ley Bañuelos por ser liderada por Geovanna del Carmen Bañuelos del Partido del Trabajo (PT), así como por parte de su bancada

Hablar de salud mental en un contexto marcado por la pandemia de coronavirus, en poco tiempo nos ha hecho saber que el impacto del encierro ha derivado en casos de depresión, de insomnio y de una sobre exposición a plataformas como Zoom, que han causado casos de cansancio y de hartazgo en entornos laborales o peor aún, de poca accesibilidad para poder avanzar en ambientes escolares.

Vivir en carne propia el encierro durante un largo e incierto periodo hace posible que cuestionemos las hospitalizaciones de pacientes con discapacidad psicosocial (psiquiátricos), sabiendo que un tratamiento efectivo no puede basarse en internamientos arbitrarios que rompan con los vínculos sociales o que no permitan a esas personas estar cerca de quienes aman.

Ilustración: Cortesía de Documenta A.C.

En entrevista para Sucursal Fauces, Diana Sheinbaum Lerner, coordinadora del Programa de Discapacidad y Justicia de Documenta, explicó que a nivel internacional los espacios de encierro, especialmente en un momento marcado por el coronavirus, se reportan como focos rojos, para lo que citó como ejemplo a los geriátricos europeos en los que el 50% de sus habitantes muere, primeramente por ser parte de la población de riesgo, aunque también en parte por la falta de espacio suficiente para mantener una sana distancia y evitar contagios de COVID-19. 

Sheinbaum Lerner señala que el compartir insumos y vivir en condiciones deplorables de higiene habría de generar acciones preventivas especialmente cuando se habla de espacios como los psiquiátricos en los que la iniciativa de Ley de Salud Mental propuesta por el Partido del Trabajo (PT) constituye no sólo una amenaza a los derechos humanos de los pacientes con discapacidad social, sino también un atentado en contra de su salud física y mental al no existir los espacios ni las condiciones para que éstos sean institucionalizados.

Ilustración: Cortesía de Documenta A.C.

Que los hospitales psiquiátricos estén al amparo de la pandemia, no habla de nada bueno, mucho menos cuando las organizaciones y defensores en favor de mejores servicios y leyes sobre salud mental, exponen que la Secretaría de Salud nunca se ha hecho responsable directa de los psiquiátricos y, por el contrario, reporta como responsables directas a las secretarías estatales. El resultado, no es el mejor, enfatiza Diana Sheinbaum, pues ello fragmenta instituciones y responsabilidades, además de evitar la transformación de la que nadie se ha hecho responsable, derivando en vacíos institucionales y en la falta de liderazgo.

Por ello, Diana Sheinbaum, señala que la Ley Bañuelos va en contra de los derechos humanos, además de cuestionar el hecho de que ésta llegara tan pronto al Pleno, dando señales de que alrededor de ella existe poco formalismo conforme a los procesos y lineamientos del mismo Senado. Es decir, cuestiona que si la iniciativa tuvo modificaciones ¿qué versión pudo haberse aprobado en ése inter, cuando primero tenían que votarla en la Comisión de Salud?

Conforme a dichas inconformidades e inquietudes Disability Rights International (DRI), Yo También, Documenta, así como otras organizaciones y defensores de derechos humanos han expresando su descontento, además de insistir en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU. 

Ilustración: Cortesía de Documenta A.C.

En México el modelo es psiquiátrico, de asilo, por lo que Documenta enfatiza que la transición va más allá del marco normativo, además de hacer hincapié en que no se necesita una reforma legislativa sino poner en práctica servicios de salud mental que se integren al primer nivel de atención, que significa que todas las personas cuenten con la oportunidad de que en sus centros de salud exista atención a la salud mental, asumiendo de una vez por todas que la salud mental no va separada de la salud física, tema que la iniciativa Bañuelos ignora.

Sin embargo sus omisiones no parecen tan inocentes, toda vez que se conforma como una iniciativa de Ley plagada de estigmas y de prejuicios en torno a la salud mental cuando sus impulsores tienen una visión de la condición del individuo limitada y una demanda de ley que estigma y segrega.

En 2014 es mismo CDPD de la ONU exhortó al Estado mexicano a eliminar las medidas de seguridad que implican tratamiento médico-psiquiátrico forzoso en internamiento y, en su lugar, promover alternativas que fueran respetuosas de los artículos de la Convención. También hizo la invitación a derogar la legislación que permitiera la detención basada en la discapacidad, así como asegurar que todos los servicios de salud mental se suministraran con base en el conocimiento libre e informado.

Los peligros de la institucionalización que promueve la iniciativa Bañuelos, conforme a Documenta, pueden derivar en:

  • Abusos a personas usuarias del sistema de salud mental como lo son niñas, niños y adolescentes
  • Detención arbitraria
  • Abuso físico
  • Abuso sexual
  • Esterilizaciones forzadas
  • Uso de sujeciones físicas
  • Uso de sujeciones químicas
  • Aislamiento
  • Negación de atención médica

En resumen, en un trato cruel, inhumano y degradante, tortura.

Dicha iniciativa está por ser votada el próximo miércoles 29 de julio en el Senado y ello constituye una violación a los derechos humanos de la que hay que estar al pendiente sabiendo que el encierro no es buen compañero para nadie.

Gabriela Estrada Espínola es licenciada en Comunicación por la Universidad Simón Bolívar y Maestra en Periodismo sobre Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE. Ha colaborado en diversos medios y agencias de publicidad. Twitter: @GabaMaiden

En Sucursal Fauces, tus donaciones son de gran ayuda para continuar haciendo lo que tanto nos gusta, investigar para ti, ofreciéndote un fresco y nuevo periodismo sobre salud mental pública.

Hablamos tu idioma, este es tu espacio.

Click to Donate
Categorías
Uncategorized

Los gobiernos a nivel mundial sólo destinan 2% de su presupuesto a la salud mental

Conforme al secretario general de la ONU, António Guterres, las consecuencias de no atender dicho sector equivalen a gastos de más de un billón de dólares anuales, por lo que recomienda implementar estrategias de salud mental que contrarresten a la COVID-19

La pandemia ha cambiado en esencia a diferentes sectores como lo es el de la ciencia, en el que como lo ha señalado la revista The Economist, “se va cosechando del torbellino” apostando quizá porque a largo plazo cambie la manera en cómo ésta se publica permanente. 

Casi lo mismo aplica para el sector alimenticio que, a nivel mundial y a lo largo de las décadas, ha ido mostrando una gran interdependencia derivada de la conectividad; conforme a ello, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) señala que el coronavirus está afectando a los sistemas alimentarios mundiales, causando a su vez problemas en las cadenas de valor agrícolas a nivel regional, lo cual presenta riesgos para la seguridad alimentaria de los hogares. 

Sin embargo, un punto a favor es que, hasta el momento, no existe evidencia de que la COVID-19 pueda ser transmitida a través de la comida, aunque a raíz de las reglas de distanciamiento social, otro de los sectores agudamente dañados en materia económica lo ha sido el restaurantero del que la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) asegura que se podrían perder 300 mil empleos formales e informales de no existir incentivos para dicha industria.

Foto: Pixabay.

En lo relativo a la ciencia, de nueva cuenta The Economist comenta que el incremento de papers especializados en la investigación del SARS-COV-2 (coronavirus), se ha visto reflejado en más de 7,000 documentos que van de la virología hasta la epidemiología; respecto del sector alimenticio, específicamente en la cancha de los reguladores de seguridad alimentaria, la FAO asegura que se está velando por mantener a todos los trabajadores de las cadenas de producción y de suministro en un ambiente seguro y estable, pues éste es básico para evitar la escasez de alimentos.

Inocuidad alimentaria, que le dicen y que se refiere a las condiciones prácticas que preservan la calidad de los alimentos para prevenir la contaminación y las enfermedades transmitidas por el consumo de comida. En ésta trabajan la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) desarrollando orientaciones políticas en diferentes aspectos y con base en el contexto que se vive por la COVID-19.

A pesar de ello, el problema que ha persistido incluso antes de que la pandemia fuera el monotema de conversación dentro de cada uno de nuestros círculos es el de la salud mental del que conforme a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) existe un aumento en los suicidios, las adicciones y del estrés, así como de la ansiedad y de la depresión debido a la pandemia. António Guterres, secretario general de la ONU en días pasados hizo un llamado a ayudar a a adultos mayores y a adolescentes pues éstos son los que más sufren del confinamiento que requiere el combate al virus.

Foto: Pixabay.

Hablando en cifras monetarias, Guterres señaló que además de la huella e incidencia negativa que tiene la COVID-19 en la salud mental, tanto la depresión como la ansiedad implican gastos de más de un billón de dólares anuales, motivo por el que ha alentado a los gobiernos del mundo a implementar estrategias de salud mental que contrarresten el impacto del coronavirus, pues este rubro sólo recibe el 2% de apoyo por parte de las autoridades competentes en la materia.

Crisis de ansiedad, depresión y angustia pueden agudizarse por el encierro que exige el combate a la pandemia, datos que la Secretaría de Salud ha documentado que existe un alza de 35 por ciento. El pasado 20 de mayo se celebró el Día del Psicólogo, en medio de una crisis de salud mental que deja ver un sin fin de fauces que no se originaron, sino que se desvelaron e incrementaron ante la crisis de coronavirus.

Respecto de la solución a dicha problemática, también han surgido iniciativas como “Cuida Tu mente” del Tec de Monterrey, que cuenta con un sitio abierto al público, así como con una línea abierta las 24 horas (800 813 9500) a fin de lidiar con el estrés y con las emociones que se acentúan en medio de la cuarentena.

Foto: Pixabay.

Igualmente, para aquellas personas que han perdido a un familiar a razón de la COVID-19, existe el portal Bordando Memorias desde el Corazón, que también cuenta con opciones de apoyo psicológico gratuito a través de Locatel, la Línea de Atención Psicológica Call Center UNAM, 911 Emergencias. Básicamente es un espacio de consuelo en el que también se pueden recibir textos, insertar fotografías o subir la música favorita de la persona fallecida a fin de promover la memoria familiar y compartir sus vivencias ante la imposibilidad de realizar actos funerarios debido a la contingencia sanitaria. 

Gabriela Estrada Espínola es licenciada en Comunicación por la Universidad Simón Bolívar y Maestra en Periodismo sobre Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE. Ha colaborado en diversos medios y agencias de publicidad. Twitter: @GabaMaiden

En Sucursal Fauces, tus donaciones son de gran ayuda para continuar haciendo lo que tanto nos gusta, investigar para ti, ofreciéndote un fresco y nuevo periodismo sobre salud mental pública.

Hablamos tu idioma, este es tu espacio.

Click to Donate


Categorías
Uncategorized

Cómo vivir los procesos de transformación en crisis

Mantener una actitud optimista y objetiva al gestionar nuestro estrés y bienestar psicosocial desata modos de supervivencia y cambios de mentalidad que nos ponen a prueba

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) a través de su agencia de noticias, señala que ante las medidas necesarias para erradicar el contagio de coronavirus a nivel mundial, pueden generarse emociones de ansiedad, estrés, miedo e incluso preocupación por vivir un periodo de soledad extendido.

Tomar el control de las emociones, al tiempo que se confrontan situaciones complejas, en ocasiones, podría alimentar el estrés que se vive dentro del contexto que vivimos de frente al COVID-19, en lugar de mantener y de transmitir una actitud optimista y objetiva al gestionarlo.

Es entonces que vivir los procesos de transformación en crisis toma diferentes tonalidades que, incluso antes por falta de oportunidad no se tomaron y que actualmente podrían estar llamando a nuestras puertas de manera insistente. En ese sentido, la ONU apunta que es natural el sentirnos estresados, ansiosos e incluso temerosos o afligidos.

Ilustración: Vía Pixabay/ Facebook mohamed_hassan

Incluso, Tedros Adhanom Gebreyesus, director general de la Organización de las Naciones Unidas compartió recientemente que: “La vida está cambiando radicalmente para muchas personas y que su familia no es la excepción, pues su hijas toma sus clases en línea desde que su escuela tuvo que cerrar. Que en estos momentos difíciles es importante seguir cuidando la salud física y mental, la que no sólo ayudará a largo plazo, sino también a combatir al coronavirus.

Por ello, vivir los procesos de transformación en crisis, requiere de varios factores y, uno de ellos,  es la alimentación emocional, es decir, lo que ofrecemos a nuestra mente como energético para seguir adelante, como lo pueden ser las fuentes que elegimos para informarnos, en las que será primordial el que éstas sean de confianza, además de que éstas eviten el sensacionalismo y la ausencia de corroboración de sus orígenes, situación que se vuelve propicia para la difusión del miedo y la confusión a través de cadenas de whatsapp que no cuentan con ningún otro sustento que el que están dentro de una red, sin verificación.

El estar informados, especialmente en el contexto que se vive a nivel mundial, es primordial y acompañarlo de fuentes confiables, además de certeras, forma parte de cuidar de la salud mental no sólo propia, sino también colectiva. Es un proceso que, cuidado, se vuelve virtuoso y alimenta una salud mental que se transforma de la mejor manera, incluso en momentos de crisis, un gran filtro para eliminar las noticias falsas o fake news y con ellas, la ansiedad innecesaria.

Foto: Vía Piaxabay/ Facebook brenkee

Otro indicador de cómo se pueden estar viviendo los procesos de transformación en crisis es nuestro cuerpo a través de las emociones que, por décadas han quedado por debajo de los malestares físicos para los que siempre se tiene lista una pastilla e incluso un médico para atenderlos. Los termómetros emocionales se manifiestan entonces a través de lo físico, dando aviso de la temperatura mental, de cómo se están afrontando las situaciones y cómo este tipo de respuestas pueden estar indicando el camino a seguir en los procesos de transformación que quizá estemos pasando por alto, en medio de una crisis.

El potencial y la capacidad de transformación en crisis es un reto a salir de lo conocido en los que el capital psicológico positivo se vuelve oro molido al compensar los sesgos negativos. La motivación se vuelve entonces una práctica personal y colectiva. ¿Cuál es la tuya?

Foto: Vía Pixabay/ Instagram Polifoto / Gennaro Leonardi

Gabriela Estrada Espínola es licenciada en Comunicación por la Universidad Simón Bolívar y Maestra en Periodismo sobre Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE. Ha colaborado en diversos medios y agencias de publicidad. Twitter: @GabaMaiden

En Sucursal Fauces, tus donaciones son de gran ayuda para continuar haciendo lo que tanto nos gusta, investigar para ti, ofreciéndote un fresco y nuevo periodismo sobre salud mental pública.

Hablamos tu idioma, este es tu espacio.

Click to Donate