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Formas en las que tu salud mental se relaciona con tu salud reproductiva

La salud reproductiva y la salud mental son temas que pocas veces se relacionan, pues no se piensan desde la política pública como una mancuerna para atender y prevenir factores biopsicosociales que crean puntos débiles y una mala salud mental para nosotras, las mujeres.

Cuando los servicios públicos de salud son muy limitados, somos testigos de cómo van dejando al último algunos problemas de salud mental y/o problemas reproductivos, que a la larga comprometen de diferentes maneras el bienestar del sector femenino. Ouch.

Por ello, es importante recordar que la salud mental está influenciada por circunstancias sociales en las que las mujeres tenemos un mayor riesgo de problemas de salud, ya sea porque nos enfrentamos a una gran carga familiar, a problemas de pobreza y a poca influencia en decisiones financieras.

Para cachar mejor la idea, es importante explicar entonces qué son los factores biopsicosociales, pues éstos influyen en el bienestar y en el desenvolvimiento de una persona cuando se habla de enfermedades, trastornos o de sus discapacidades.

Los factores biopsicosociales se dividen en tres tipos: los biológicos, relacionados a la genética y a lo físico; los sociales, que tienen que ver con el contexto cultural, entorno familiar, relaciones sociales y condiciones socioeconómicas; los psicológicos, como conductas, pensamientos y emociones.

Ilustración: Vía Julia Kotowski.

Comprenderlos ayuda a entender por qué crean vulnerabilidad y tendencia hacia una mala salud mental, pues suponiendo (por ejemplo) que se trata de un factor psicosocial relacionado a las condiciones socioeconómicas, hablamos de una persona que no tiene suficiente dinero o ingresos para acudir al médico y que, por ende, necesita de contar con programas que mitiguen los efectos negativos en su salud física y mental (estar enfermo no está muy padre que digamos).

Podemos encontrar un ejemplo actual en los casos de depresión posparto y en la reducción de la lactancia, que a su vez, explican los retrasos en el desarrollo que se observan en niños nacidos de mujeres con depresión, durante y después del embarazo. El estudio realizado por la Doctora Diane L. Putnick y publicado en la revista Journal of Affective Disorders, concluye que los médicos pueden reducir este riesgo ofreciendo tratamiento para la depresión durante y después del embarazo, además de asesorar a las nuevas mamás sobre cómo dar pecho a sus bebés con éxito.

Foto: StockSnap vía Pixabay.
Foto: StockSnap vía Pixabay.

Salud reproductiva y salud mental

La salud reproductiva es la capacidad de cada persona de tomar decisiones informadas, libres y responsables respecto de su reproducción, por lo que significa que tiene derecho a decidir información y acceso a métodos anticonceptivos seguros, además de acudir a servicios de salud que le ayuden a seguir procesos reproductivos sanos y seguros.

Los problemas de salud mental pueden desarrollarse como consecuencia de problemas o eventos de salud reproductiva, como lo pueden ser la falta de elección en decisiones reproductivas, el embarazo no deseado, el aborto no seguro, las complicaciones de embarazo, las infecciones de transmisión sexual, la infertilidad, por mencionar algunos. 

Cuando tomamos en cuenta que la salud mental y emocional juegan un papel importante en la toma de decisiones sobre la salud reproductiva, su resultado puede influir en la capacidad de una persona para tomar decisiones informadas sobre su salud sexual, su salud reproductiva y en su acceso a atención médica. 

Una perspectiva que resalta la intersección entre salud reproductiva y salud mental de manera negativa, es la violencia obstétrica, que es una forma de violencia de género normalizada y muy invisibilizada en la que las mujeres experimentan algunas o varias de las siguientes situaciones al recibir atención en los servicios de salud: maltrato físico, humillación y abuso verbal, procedimientos autoritarios para imponer un método anticonceptivo o para realizar una cesárea, violación a la confidencialidad, violación a la privacidad, obtención de consentimiento de forma involuntaria o con deficiencia de información, negación al tratamiento, detención de mujeres y recién nacidos por imposibilidad de pago.

Entender cómo la vulnerabilidad afecta a la salud mental y a la salud reproductiva, nos da una visión más clara sobre la calidad de vida que puede tener una persona conforme a los servicios sanitarios a los que tiene acceso. Lo mismo ocurre en el marco legal, respecto de los derechos a la igualdad, a la no discriminación, a la información, a la integridad, a la salud y a la autonomía reproductiva, a fin de eliminar todas las formas de discriminación contra la mujer.

Vivir violencia obstétrica puede tener efectos duraderos en la percepción de la maternidad, la autoestima y la relación con el bebé recién nacido. Por supuesto que también puede contribuir a la perpetuación de la desigualdad de género y aumentar el riesgo de problemas de salud mental, como la depresión posparto y el estrés postraumático.

Foto: Zheng shi vía Pixabay.
Foto: Zheng shi vía Pixabay.

Vulnerabilidad y tendencia a una mala salud mental

La comprensión de la vulnerabilidad poblacional necesita no sólo de expertos en el tema, sino también de una ciudadanía informada sobre la importancia de una salud más inclusiva y sensible a las realidades individuales y contextuales, una ciudadanía que sabe que se beneficia de visiones completas y equitativas sobre las necesidades de las personas en situación de riesgo, a fin de que nadie se quede atrás al recibir servicios públicos de salud.

Cuando no se cuenta con los servicios de salud pública adecuados, se vive mayor marginación y a la vez, no se diseñan, ni se coordinan, ni se evalúan las acciones necesarias para enfrentar problemas de política pública sanitaria. Mucho menos se ven movimientos políticos traducidos en acciones que generen cambios en la vida de la ciudadanía.

Aspectos de la salud mental en la salud reproductiva femenina

«Mental health aspects of women´s reproductive health« contiene toda la evidencia disponible en relación entre la salud mental de las mujeres y aspectos relacionados a su salud reproductiva. Esta investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), incluye a países de ingresos altos, medios y bajos, en la que sugiere a las autoridades de salud la promoción de políticas públicas, la creación de programas y la reorientación de los servicios para satisfacer las necesidades de salud mental de las mujeres durante su vida reproductiva.

Entre los temas que aborda el estudio y, de los que poco se habla en las instituciones públicas, se encuentran: la mortalidad materna, la morbilidad prenatal, la morbilidad posparto, el desarrollo infantil y la relación madre-hijo, así como las muertes maternas por violencia infligida.

Básicamente la investigación de la OMS explora las maneras en las que la salud mental de las mujeres se intersecta con su salud reproductiva, desde la interconexión de género y los derechos humanos, especialmente los derechos reproductivos.

Foto: Lorri Lang vía Pixabay.
Foto: Lorri Lang vía Pixabay.

Abandonar los estigmas sociales

Si alguna vez te sentiste o te hicieron sentir loca porque mencionaste que tu salud reproductiva afectaba tu salud mental, querida, no estabas en ningún error, especialmente cuando los contrastes crecen de manera significativa entre países industrializados y países en vías de desarrollo en materia de servicios de salud reproductiva, con base en el estatus social de las personas o de la ciudadanía en general.

Recordemos que los servicios de salud reproductiva deberían incluir: acceso a la contraconcepción, atención prenatal, instalaciones seguras en las que se pueda dar a luz, así como personal capacitado para brindar atención durante el embarazo, el parto y el posparto; el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, incluído el VIH, el tratamiento de la fertilidad y la atención a mujeres con embarazo no deseado.

La falta de oportunidades o de entera participación en actividades económicas y académicas, le resta poder a las mujeres, especialmente en países en vías de desarrollo, en los que la relación entre salud mental y salud reproductiva no se toman en cuenta e imponen una carga considerablemente mayor en la vida de las mujeres.

La humanización, profesionalización y actualización de los servicios de salud es entonces la clave de una buena relación entre la salud mental y la salud reproductiva, mismas que deben ser atendidas y relacionadas de manera integral considerando también la salud física, a fin de lograr un bienestar completo, una buena relación de las personas con su propio cuerpo y, por supuesto, confianza en los profesionales de la salud

Fuentes: 

Putnick, D.L. (2023, 01 de marzo). Maternal antenatal depression’s effects on child developmental delays: Gestational age, postnatal depressive symptoms, and breastfeeding as mediators. Journal of Affective Disorders. https://tinyurl.com/29qnzcp9 (Putnick, 2023).

Grupo de Información en Reproducción Elegida, GIRE (2020). Atención de la salud reproductiva. Respuestas a preguntas frecuentes. https://tinyurl.com/26obmbrl (GIRE, 2020).

Grupo de Información en Reproducción Elegida, GIRE. Capítulo 4. Violencia Obstétrica. https://tinyurl.com/28kzag2g

Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, CDHCM. (2023, 19 de enero). Boletín 06/2023. CDHCM celebra sentencia de la COIDH que reconoce por primera vez la violencia obstétrica como una forma de violencia basada en el género. https://tinyurl.com/28ugpgah (CDHCM, 2023).

Instituto Nacional de Salud Pública, INSP. (2019, 25 de noviembre). La violencia obstétrica también es violencia contra la mujer. https://tinyurl.com/22nh38w5 (INSP, 2019).

Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN. Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por us siglas en inglés). https://tinyurl.com/29ymph4g

Astbury, J; Cabral de Mello, M;  Cottingham, J; Fisher, J; Izutsu, T y Pinel, A. (2009). Mental health aspects of women’s reproductive health. A global review of the literature. World Health Organization and United Nations Populations Fund. https://tinyurl.com/2d4hxbwd (WHO/ UNFPA, 2009).

Gabriela Estrada Espínola es licenciada en Comunicación por la Universidad Simón Bolívar y Maestra en Periodismo sobre Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE. Ha colaborado en diversos medios y agencias de publicidad. Twitter: @GabaMaiden

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Empatía y compromiso: un llamado al Estado para proteger a los huérfanos de México

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«Desde hace siete años, el gobierno federal no cuenta con un registro exacto que dé a conocer claramente los modelos de protección y restitución de derechos con los que cuenta (o no) este sector de la población».

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Tania Ramírez, directora de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), subraya la importancia de que el gobierno cuente con un censo para dimensionar el problema público de la orfandad, en el que también se señalen los diferentes tipos que existen, como la derivada de los feminicidios, migraciones y/o la crisis de violencia.

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«La institucionalización de la orfandad es un modelo perpetuador de abuso en la República Mexicana«, Lizbeth Brizuela, Directora de Disability Rights International.

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En México, la infancia en situación de orfandad ha aumentado considerablemente debido a la pandemia por COVID-19, que, del periodo de marzo de 2020 a abril de 2021, sumó un total aproximado de 141,132 menores que quedaron desamparados ante la muerte de sus padresabuelostíos cuidadores secundarios.

Fue la investigación de la revista médica inglesa The Lancet publicada a mediados de 2021 la que llevó dicho recuento en 21 países, en el que México fue la nación con la cifra más alta de huérfanos en Latinoamérica.

A ello, se suma que el gobierno federal no cuenta con un registro, ni con un contexto exacto desde hace siete años y mucho menos con alguna herramienta oficial en materia de políticas públicas que dé a conocer de manera clara los modelos de sensibilización, atención, protección y restitución de derechos con los que cuenta (o no) este sector de la población.

INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA ORFANDAD: UN MODELO PERPETUADOR DE ABUSO EN LA REPÚBLICA MEXICANA

Disability Rights International (DRI) es un organismo que se encarga de promover la inclusión de las personas con discapacidad para vivir en la comunidad y garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes de vivir con la familia. Su directora, Lizbeth Brizuela, comentó en entrevista para Sucursal Fauces, Periodismo sobre Salud Mental, que desde el año 2000 han documentado la situación de las personas que viven en instituciones psiquiátricas, casas hogar, orfanatos, albergues entre otro tipo de instituciones.

Brizuela señala que, en México, han encontrado a lo largo del tiempo abusos que se han ido perpetuando, en los que el modelo de institucionalización es realmente abusivo. Entre los más conocidos apunta a Michoacán en 2014, con el albergue “La Gran Familia” de Mamá Rosa; a la CDMX en 2015, con Casa Esperanza y en 2017, a Guanajuato, con la Ciudad de los Niños.

Tan sólo en el caso de “Mamá Rosa”, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) confirmó y emitió una recomendación pública –cuatro años después del incidente- sobre las agresiones psicológicas y físicas que sufrieron al menos 536 personas, en su mayoría menores de edad, confirmando que en el albergue “La Gran Familia” varios afectados vivieron restricciones y abusos por años, en los que la privación de comida, de libertad y las agresiones sexuales eran continuos, aunado a la falta de atención médica.

CÓMO HACER DEL CUIDADO DE HUÉRFANOS UN MODELO CON ENFOQUE DE DERECHOS

Frente al impacto de la pandemia, las becas y apoyos, no significan una ayuda por parte del Estado, si no una responsabilidad mínima en la cobertura de las necesidades de la niñez en situación de orfandad, especialmente cuando los programas de Becas para el Bienestar Benito Juárez (BBBJ) a las niñas, niños y/o adolescentes (NNA) en situación de orfandad derivada de la COVID-19 ascienden a $800 pesos mexicanos mensuales por cada NNA en orfandad. Es decir, un equivalente a $40.10 dólares americanos por mes.

Tania Ramírez, directora de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), subraya la importancia de que el gobierno cuente con un censo para dimensionar el problema público de la orfandad, en el que también se señalen los diferentes tipos que existen, como la derivada de los feminicidios, migraciones y/o la crisis de violencia.

Alcanzar y mantener los derechos de las infancias en situación de orfandad, no es sólo tarea del DIF, también entra la Secretaría de Educación Pública (SEP) e incluso la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), entre otras, como el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPPINA).

Redim señala que la crisis de estos sistemas e instituciones, no permiten que las personas puedan ser atendidas en su dimensión amplia, por lo que el cambio repentino de sus titulares refleja de inmediato una comprensión poco clara, mal respaldada y con nula voluntad política que resulta inadecuada en términos de garantía de derechos.

LA APUESTA POR EL DERECHO A VIVIR EN FAMILIA

Organizaciones como DRI y Redim no buscan que se mejoren las instituciones, ni que se pinten, sean más bonitas o que se capacite al personal, pues su manejo y experiencia sobre el tema les ha hecho confirmar que el modelo de institucionalización limita el derecho de niñas, niños y adolescentes a vivir con una familia.

DRI confirma que las causas de la institucionalización de las infancias en situación de orfandad a través de casas hogar, son la pobreza, la falta de servicios, alguna discapacidad y no necesariamente que se encuentren en situación de desamparo total.

Cambiar este modelo de institucionalización y crear servicios en la comunidad para las personas, promovería el derecho que tienen a vivir con la familia dentro de los diferentes tipos que existen. Incluso se considera pertinente apoyar a familias biológicas si hay un componente de pobreza o, de discapacidad para apoyar a las familias extendidas.

Sin embargo, aún hay estados que siguen construyendo instituciones, incluso cuando existen recomendaciones al Estado mexicano para que promueva otros modelos diferentes a la institucionalización. Redim, menciona que, como sociedad, hemos generado los suficientes mecanismos e instituciones para hacernos cargo de que podemos dejar de ver a esas niñas, niños y adolescentes en situación de orfandad para tener la conciencia más tranquila.

Cuando el Estado y sus instituciones encargadas de proteger el presente y futuro de estas niñas, niños y adolescentes no ofrecen un mapa claro sobre los modelos de restitución de derechos de los niños, niñas y adolescentes en situación de orfandad, el contexto general de los orfanatos en México se torna invisible en materia de: estructura, regulación, presupuesto, tratamiento, diagnóstico de riesgos y de estrategias públicas.

En resumen, a las niñas, niños y adolescentes mexicanos bajo el modelo de orfandad institucionalizada, no se les está garantizando la atención, protección ni restitución de sus derechos.

Ante los modelos de abuso que retrata la institucionalización de estos huérfanos, la construcción o transferencia a instituciones más grandes, va en contra de su derecho a vivir en comunidad y en familia, como lo establece la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

 

DRI señala que existen espacios o centros que no están registrados, lo que pone a las infancias en cuestión bajo una situación de alta vulnerabilidad, cuya regulación es tarea del Estado, que sabe que existen, que no están dentro de la ley  y de las que el DIF no tiene un censo.

El financiamiento viene de distintos lugares, familias o personas que, de manera individual, donan a las instituciones residenciales; otro punto es que hay convenios con el estado en donde se financian a estas instituciones o el estado aporta cierta cantidad a fin de que tenga bajo su tutela a las niñas, niños y adolescentes.

Igualmente existe el financiamiento internacional, justo con esta mirada asistencialista y paternalista que busca que las instituciones sigan siendo financiadas, hecho que genera diferentes fuentes de financiamiento.

En medio de una grave crisis de invisibilización aumentada por la COVID-19 durante noviembre de 2020, la Secretaría de Educación Pública (SEP) a través de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar (CNBBBJ), el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) y de la Unidad de Atención a la Población Vulnerable, suscribieron el Convenio de Colaboración de Transferencia de Información para la Identificación de Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Orfandad derivada de la pandemia causada por el virus SARS-COV2 (COVID 19).

Hasta ahora, la única referencia oficial que existe sobre la población de niños huérfanos en el país es el “Censo de Alojamientos de Asistencia Social, CAAS” del 2015, que se basó en un directorio integrado con la colaboración del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), en el que se censaron 4.7 mil millones de alojamientos de asistencia social en los 32 estados de la República mexicana.

La infancia en situación de orfandad en el país vive una crisis de censo y registro de su población, hecho que invisibiliza la manera en la que vive y, por ende, su destino.

*************************************************************************************************************************** Agradecimientos especiales a la Beca Robert L. Breen por su apoyo para formar parte de la residencia para escritores, periodistas y poetas en Under The Volcano (UTV) 2022 bajo la guía de los periodistas Ángela Kocherga y Alfredo Corchado en el taller «Periodismo de Testigo«.

El problema abordado en la Residencia UTV 2022 surgió tras una plática con Dawn Post, abogada defensora de los derechos de la infancia residente en Nueva York, Estados Unidos, quien, al compartir su experiencia, comentó que en algunos Foster Care, a los niños con TDAH los tienen encerrados y sedados, con medicamentos que suponen ser para adultos, tema que pareciera ser negocio entre farmacéuticas y centros de cuidado infantil.

Gracias a Dawn, surgió la duda de cómo podría ser el caso en México que, inicialmente y a grandes rasgos, se mostraba como un problema de falta de presupuesto, así como con de una buena cobertura y cuidados de la niñez en situación de orfandad.

Reconocimiento y gratitud a todos y cada uno de los integrantes de UTV 2022 que hicieron posible este seguimiento.

Finalmente, pero no menos importante, aprecio y agradecimientos al Programa de Mentorías desarrollado por el Centro de Comunicación Social (Cencos) a través del International Republican Institute (IRI) para hacer posible la difusión masiva de esta investigación.

Gabriela Estrada Espínola es licenciada en Comunicación por la Universidad Simón Bolívar y Maestra en Periodismo sobre Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE. Ha colaborado en diversos medios y agencias de publicidad. Twitter: @GabaMaiden

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Línea 12 del metro en CDMX: corrupción e impacto en la salud mental de la ciudadanía

Estrés, indignación, tristeza y ansiedad son parte de los impactos negativos que tiene la corrupción en la salud mental de la ciudadanía.

La angustia psicológica que crea la corrupción tiene diferentes rostros que se reflejan en la inseguridad, la pobreza, la desigualdad, la injusticia y que, en gran medida, se deben a la ausencia de rendición de cuentas. Esto genera estrés, tristeza, pérdidas, indignación, ansiedad y desesperación, una fotografía que hemos visto repetirse en incontables ocasiones en América Latina.

Sobre el accidente ocurrido en el metro el pasado 3 de mayo de 2021, la jefa del gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, informó que se contrataría a una empresa especializada en peritaje externo a través de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos; dicha empresa es Det Norkse Veritas (DNV-GL), de origen noruego, a la que se le solicitó que contratara expertos de diferentes países para llevar a cabo la investigación de lo ocurrido en la estación Olivos de la Línea 12 del metro.

Pérdidas y solidaridad: a la espera de otra tragedia

El pasado 6 de mayo, Sucursal Fauces realizó una visita a la estación Olivos y, tan sólo el llegar del centro de la Ciudad de México hacia Tláhuac, tomó poco más de dos horas en transporte público. Si las condiciones eran adversas para la comunidad con algún tipo de discapacidad por falta de transporte público adecuado a sus necesidades, ahora es peor.

Quienes llegan a hacer el transbordo en la estación Ermita hacia lo que era la Línea 12, deben salir del metro en dirección norte y caminar en sentido contrario a los autos varias cuadras, que seguramente en la noche resultan peligrosas para quienes transitan solos por ese paso constituido de una curva hendida que cubre a los peatones, haciéndolos vulnerables a los delincuentes.

Incluso para quienes no requieren de ningún tipo de apoyo visual o motriz, el camino es complejo, pues tras caminar al menos cinco cuadras, queda la opción de meterse a la estación Ermita de lado de la Línea Dorada, casi a la altura de la calle Plutarco Elías Calles o atravesarse a la brava Eje 8. Son varias las escaleras que hay que bajar, de las cuales sólo hay una que es eléctrica y es la penúltima para salir hacia el otro lado de la calle.

Audio y video: Sucursal Fauces vía Youtube.

Es en ese punto en el que pasan los camiones que van hacia Tláhuac, ésos que cobran cinco pesos y que están al servicio de quienes se quedaron sin metro de su casa hacia sus trabajos o de regreso a ella. Se ven transitar varias filas de personas que caminan apresuradas entre cubrebocas y caretas; un comerciante local aquel día se quejó de los robos hormiga que se empiezan a dar en la zona a partir del aumento de la afluencia. Le sacaron el celular mientras estaba distraído.

Para no abordar el camión que va atiborrado de gente, tomamos un pesero que iba casi vacío, rápido y furioso, haciendo que cada una de sus láminas flojas se estrujara e hiciera ruidos estruendosos. Finalmente, nos dejó en la estación de Atlalilco en la que tomamos el segundo microbús con dirección a Olivos; más adelante, un par de tipos corpulentos y con voces que rayaban en lo tenebroso, pidieron a los pasajeros agradecer por no robarlos y, en su lugar, recibir gel antibacterial a cambio de unas monedas. A nadie intimidaron, la comunidad de Tláhuac no se arruga fácil.

Audio y video: Sucursal Fauces vía Youtube.

El tráfico no fluía como lo haría cuando estaba en funciones el metro, pues la calle es estrecha y los choferes de las micros sortean el camino entre camiones de basura, autos estacionados en doble fila, ciclistas y peatones. Varias estaciones antes de llegar a Olivos, pares de trabajadores de Grupo SIAT realizaban levantamientos topográficos a lo largo de los bajopuentes de cada estación de metro cercana a Olivos.

En relación a ello, los vecinos aún recuerdan el socavón que se abrió también en avenida Tláhuac tras el sismo de 2017 y por el que, en aquel entonces, dejó de haber servicio en las estaciones Tezonco, Olivos, Nopalera, Zapotitlán, Tlaltenco y Tláhuac.

El colapso anunciado

Fernando Espino, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo, señaló en diferentes entrevistas que desde antes de la inauguración de la Línea 12, el sindicato pidió a través de un oficio y, en las diferentes administraciones del gobierno de la CDMX que se hiciera una revisión minuciosa en cada uno de los tramos, pues los trenes eran muy pesados y más anchos que las vías.

También a través del Sindicato se recomendó que el metro de esa Línea fuera subterráneo y recto en su diseño, observaciones que fueron ignoradas, aún cuando provenían de técnicos especializados del Sistema de Transporte Colectivo Metro, STCM.

Espino comentó también que, además de ser ignorados, los técnicos del STCM muchas veces han sido despedidos por sus directivos, especialmente cuando les indican que hace falta mantenimiento  preventivo y correctivo o la rehabilitación y modernización de las viejas líneas. Básicamente, más allá de la contratación de agentes externos, lo que se requería por parte de la autoridad capitalina y de la dirección del metro era comunicarse con sus técnicos, pues ellos son los que “saben lo que le duele al metro”.

Por su parte, la titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la CDMX, Myriam Urzúa, señaló que el costo del peritaje externo tendrá un costo aproximado de 20 millones de pesos y que son 16 los expertos de países como Alemania, España, Estados Unidos, México, Brasil, entre otros, los que participarán en la investigación.


Continúa esta serie de entregas mañana con: «Soledad: la sombra de la corrupción«.

 

Gabriela Estrada Espínola es licenciada en Comunicación por la Universidad Simón Bolívar y Maestra en Periodismo sobre Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE. Ha colaborado en diversos medios y agencias de publicidad. Twitter: @GabaMaiden

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